in

El despertar espiritual en 5000 caracteres

Licencia para opinar – Nicolás Burgueño Kosenco

El Despertar Espiritual en 5000 caracteres.

Fiosofía Barata de un #PandemioUruguayo

Por Nicolás Burgueño Kosenco.

Imagino que a vos, como a mí, como a tantas otras personas, estos meses que han pasado, nos han llevado a tener cambios internos, en las prioridades de vida, en las actividades que teníamos, en postulados que repetíamos como dogmas o verdades absolutas. Nos hemos detenido a pensar en muchas cosas que creíamos que eran de una manera,  y que en el día de hoy creemos que tal vez la realidad es otra.

Muchos hemos pasado por estados mentales de lo más diversos en estos meses, desde euforia y alegría, hasta profundos estados de tristeza y depresión (todos tenemos un amigo, familiar o conocido que no aguantó en el proceso), mientras el centro y equilibrio se veía cada día más incierto e inestable.

En esos momentos es que hay que ser conscientes de lo que está sucediendo en nuestro interior, estar atentos a nuestros pensamientos, y lograr mantenernos en un estado de consciencia plena o atención continua, practicando “El Poder del Ahora”, o sea, mantener la mente en un continuo estado presente con distintas prácticas que nos ayuden a eso.

Para lograr dicho estado de atención plena hay muchos caminos, muchas opciones al alcance de la mano, pero la mayoría se basan en realizar actividades que lleven a la mente a un estado de paz y/o armonía en que los pensamientos dejan de traer tanto conflicto.

El “problema” de muchos es que “no tengo tiempo para eso”, porque se imaginan que llegar a la paz mental o a un estado de plenitud requiere de realizar una peregrinación al Himalaya para estar en un templo budista, o viajar a Machu Pichu, o realizar votos de silencio en algún otro lado, o seguir al pie de la letra con distintas doctrinas, o dogmas religiosos o “sectas”. Pero bastante lejos de la realidad teniendo en cuenta que el momento presente se encuentra a disposición tuya en este mismo instante, ya, acá mismo, ahora, respirando hondo y prestando atención a esa respiración, también enfocando tu mente en estas palabras sin permitirle que se te vaya para otros lados (¿cuándo vence la luz? ¿cuánto va a aumentar la nafta a fin de mes?… shhh… atención a lo que estás leyendo).

símil tapa de proyecto de libro de “Filosofías Baratas” de Niko Burgueño Kosenco

También podés conseguir mandalas para pintarlos, o dibujarlos vos… o repetir un “mantra” (ya sea el típico Ohm, o cualquier otra oración o canción que tu mente se enfoque en lo que está haciendo y no en pensamientos que nada tienen que ver con la realidad del instante presente.

Podés optar por escribir, por tocar algún instrumento, por bailar, hacer gimnasia, correr, cocinar, cantar, limpiar, pintar, meditar, hacer yoga o lo que sea que te permita enfocarte en el aquí y el ahora.

O simplemente contemplar la naturaleza, el agua del río, el atardecer, el amanecer si sos de levantarte temprano, la luna, las estrellas… respirando profundo y de forma calmada.

Una de las formas de vivir en mayor armonía y paz interior es notar que vos no sos tu mente, que vos no sos tus pensamientos sino que sos algo bastante más elevado, y que vos podés elegir a qué pensamientos prestarles atención, y en cuáles enfocarte y cuáles descartar, por ejemplo, en este instante, tomate unos segundos para reconocer la cantidad de ideas o pensamientos diferentes que se cruzan en tu mente, son de lo más variados y no paran, hasta que vos notás que eso es así y que los estás observando como si fueran algo externo a vos, y ahí es que podés lograr que se amolden a lo que vos prefieras, o más aún, podés enfocarte en el silencio que hay entre pensamiento y pensamiento. Ese es el lugar que eligen los más avanzados en caminos espirituales para quedarse.

“Cuando seas consciente del silencio entre tus pensamientos, conocerás la paz”.

En épocas en las que parece que el conflicto es lo que vende, lo que atrae y lo que existe, tomarse un rato para reflexionar o meditar acerca de la parte más espiritual de nuestras vidas, es también importante, y no digo espiritual de religioso sino de contacto con el interior de uno mismo y sus pensamientos más profundos, esos que son guiados hacia ser cada día mejores seres humanos para embellecer con nuestras acciones nuestros entornos más cercanos y así ser parte del cambio que queremos ver en el mundo.

Muchas veces nos apartamos de ese camino porque “la vida” nos lleva a correr atrás de distintas zanahorias, pero tiempos como los pasados meses nos llevan a reflexionar si de verdad queremos correr atrás de esos falsos premios que nos prometen desde distintos lugares, o si simplemente, es tiempo de frenar un poco, mirar hacia adentro, hacia los costados, agradecer por estar vivos y por lo que tenemos, y respirar hondo sintiendo las partículas de aire y de energía que ingresan a nuestro envase físico llenando de oxígeno nuestras venas, al mismo tiempo que con nuestros pensamientos “elevados” purificamos también nuestra mente, (la parte del alma la “dejo de lado” porque no importa si sos ateo, agnóstico o devoto religioso), la paz interior va a llegar igual.

En tiempos de mucha manija y ruido, me despido con esta profunda, atípica y silenciosa #LicenciaParaOpinar.

“El que tenga oídos para oír, que oiga”.





Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Loading…

0