Haras la Perseverancia apuesta a convertirse en un “enclave turístico, gastronómico y cultural”

Desde Costa Azul

 Anuncian una serie de proyectos de gran impacto para la Costa de Oro.

 El sábado 11 y domingo 12 de enero, Haras La Perseverancia festejó sus veinte años con una Criolla Noctura de Verano que puso al balneario de Costa Azul en el centro de la atención. Fue una verdadera fiesta que incluyó desfile de caballería, jineteadas, concursos de aparcerías y juegos criollos de todo tipo, además de dos cierres musicales de excelente nivel.

Una buena cantidad de público recorrió las instalaciones del predio. Sobre el ingreso principal, varios puestos feriales ofrecían sus productos. Más adelante, la vieja cantina del haras mostraba una cara renovada en plena etapa de restauración. El color cálido de las maderas rústicas, ya ofrece efectos increíbles de la mano de una iluminación completamente acorde para un espacio que conjuga la gastronomía con el campo. El movimiento mayor se presentó en el iluminado ruedo en el que las pruebas se desarrollaban sin pausa, al tiempo que una interminable columna de humo invadía con su irresistible aroma todo el lugar. Eran los fuegos que iban asando las mejores carnes y verduras. Todos, más tarde o más temprano, terminaban allí degustando un plato bien campero.

Pero más allá de estas dos jornadas maravillosas en las que el Haras festejó un nuevo aniversario, lo mejor parece estar por venir. Así lo explicó Nicolás Goldaracena: “Hay muchos proyectos que están marcados por la impronta de una alianza que hemos acordado con el grupo LA TAHONA – DESARROLLOS Y URBANIZACIONES, que está trabajando muy fuerte en torno al haras y en toda la zona, desarrollando un barrio jardín y otras propuestas para que la gente disfrute de este lugar maravilloso.  Por otro lado, hemos establecido una alianza estratégica con los propietarios de Índigo de Atlántida, a través de Pepe Torres, un gran amigo, y hemos logrado la importación nada menos que de PEPE MOLINA que es un gran Chef argentino, presidente de la Unión de Chef Latinoamericanos. Él se va a encargar de las diferentes propuestas gastronómicas. También está la idea de instalar su escuela de gastronomía y afines aquí. Son proyectos muy ambiciosos que van a generar capacitación, mucha inversión y puestos de trabajo para esta zona”.

Goldaracena afirma que más allá de estos 20 años de LA PERSEVERANCIA, aun hay gente en la Costa de Oro que no la conoce. “Hay mucha gente que pasa por la ruta Interbalnearia, o incluso por esta avenida 25 de agosto de Costa Azul (vía de acceso al haras) y no se percata de lo que hay. Los invitamos a ingresar y les aseguramos que se van a sorprender. Queremos que las familias vengan. Apostamos, mediante este nuevo modelo de gestión, a que el haras se convierta en un verdadero enclave turístico, gastronómico y cultural. Un lugar de paseo para todos”, concluyó.

Con el sello de Pepe Molina

El proyecto que promete colocar a Haras la Perseverancia en un punto de referencia de la gastronomía en nuestro país, tiene el respaldo de un chef de reconocimiento internacional, actual presidente de la Unión de Chef Latinoamericanos y un verdadero referente de la gastronomía del continente: Pepe Molina, quien ha tomado la decisión de radicarse en Uruguay.

“A esta altura de mi vida puedo decir que he recibido muchas propuestas para trabajar fuera de mi país (argentina). De Francia, de España. Sin embargo, nunca me quise quedar. Hace siete meses que empecé a venir a Uruguay y me empezó a gustar cada vez más. Me atrapó Atlántida por su belleza y sobre todo por su gente; muy buena gente y eso es importante también para mí”, afirmó Molina.

Pepe Molina

Con relación a los proyectos que habrá de liderar adelantó que se trata de “algo muy grande”, que apunta a tener alcance internacional. “Es mi intención buscar una ESTRELLA MICHELIN que en Sudamérica no hay. Trabajaremos mucho en el proyecto durante un año y medio o dos años para después viajar a Europa a presentar mi cocina. Si logramos que vengan, ya con eso estoy más que satisfecho”, agregó.

Un fogón de carnes y verduras, un restaurante “muy gourmet” donde la mesa 1 se va a encontrar dentro de la propia cocina, un “Beer Garden” que ofrecerá sandwiches, meriendas y cervezas artesanales, una panadería y un almacén, son sólo algunos de los eslabones que conforman el proyecto de Pepe Molina en el entorno del Haras. Pero seguramente, el más importante de todos será la instalación de la escuela de gastronomía, que desde nuestra costa apuntará a recibir estudiantes de todas partes. “Como yo soy presidente de Sudamérica, apuntamos a que vengan estudiantes de todo el continente. Que los alumnos vivan acá durante todo su proceso educativo. Habrá que trabajar mucho, hacer un campus, alojamiento y demás. Es una inversión enorme que le vendrá muy bien a la Costa de Oro, al departamento y al país”, aseguró Molina.

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