Martina Schulze: La gran promesa del tenis canario

Martina en un instante de su entrenamiento junto a su padre, Augusto.

“Desde chiquita siempre dije, mi sueño es ser jugadora profesional”

En una tarde muy agradable, para ser de invierno, nos acercamos a las canchas de tenis del Atlántida Country Club, para conversar con Martina Schulze que tiene un sueño desde muy chiquita.

Viene de una familia donde el tenis es parte de sus vidas. Augusto, su padre, tiene una dilatada trayectoria dentro del deporte; tanto como competidor –donde quienes lo vieron jugar dicen que tenía un buen desempeño- como en su nueva faceta de entrenador.

Martina hace tiempo que incursiona en el deporte. “comencé a jugar como a los tres o cuatro años, hoy tengo catorce. Hace un tiempo hablé con Papá sobre poder competir a nivel nacional”, nos contó.

Era predecible que, en algún momento, debido a tantos años practicando tenis, se empezara a pensar en competir a nivel federado: “el planteamiento se lo hice yo y él estuvo de acuerdo. Papá me dijo que para llegar a ese punto debíamos comenzar con un entrenamiento más en serio, planificado; yo estaba dispuesta porque para mí el tenis es una pasión”.

Tomada la decisión de jugar en el Circuito Nacional de Tenis, había que empezar a planificar un entrenamiento específico para hacer frente a ese desafío: “Sabía que las cosas no iban a ser fáciles, además no debía descuidar los estudios en el liceo y el inglés particular. El entrenamiento es muy riguroso. Entreno todos los días dos horas, también empecé un entrenamiento físico específico con Cristian Pimienta, con él son trabajos de movilidad y potencia, entre otras cosas. Este tipo de entrenamientos viene acompañado de una dieta rigurosa que hay que cumplir. Tengo muy claro mis objetivos en el tenis y para ello, mi papá me lo recuerda permanentemente, debo ponerme las pilas, alimentarme bien, comprometerme con el entrenamiento, con todo”.

Para ir logrando avances en el deporte, Martina nos contaba que “si se quiere lograr un buen nivel se sacrifican muchas cosas. Por ejemplo, llego del liceo, me cambio y voy a entrenar, regreso a casa a hacer los deberes del liceo y es muy poco el tiempo que me queda libre”.

Mirá un instante del entrenamiento de Martina aquí:

El tenis es un deporte individual donde entran en juego muchas cosas. Una de ellas es la concentración: “la cabeza es una parte importante en el tenis, es como jugar contra uno mismo. Hay que aprender a manejar las emociones y otras cosas. Por ejemplo, no podés nunca pensar que estoy jugando horrible, tengo que decirme que es un mal día, un mal momento del partido. Hay que aprender a dominar esos estados de ánimo y revertirlo”.

También tiene la particularidad de ser una disciplina que aporta importantes enseñanzas de vida: “por ejemplo en el liceo –que estoy cursando segundo- matemáticas me cuesta bastante, estamos aprendiendo ecuaciones y me está costando entenderla. Me digo a mi misma, que lo voy a poder hacer, con mucho esfuerzo podré lograrlo”.

En la Asociación de Tenis en damas hay cuatro categorías, 12 años, 14 años, 16 años y 1ra Categoría. Martina tiene 14 años y compite en dos de ellas: “En estos momentos estoy en menores de 14 años y menores de 16 años (cadetes). En menores de 14 años estaba 2° del ranking Nacional, pero ahora estoy en el ranking 5°. Para entender el ranking hay que tener presente que en cada Etapa del Circuito se te adjudican puntos a medida que avanzas las Rondas. Esto quiere decir que cuantas más rondas pase (partidos ganados) más puntos obtengo. Hecha esta aclaración (risas), en la última etapa perdí en primera ronda con una jugadora que es muy buena, lo que me hizo no sumar lo suficiente coma para mantener el puesto 2 del ranking y descendí al 5° puesto finalizada la fecha. En la categoría Cadetes (menores de 16 años) estoy en el puesto 15 del ranking. Esta categoría es más competitiva para mí, me llevan dos años y eso se nota, lo que me ayuda a ir mejorando mi juego y performance”.

Martina con sus compañeros de entrenamiento de Atlántida Tenis Match

De la conversación que tuvimos con Martina, la cual fue muy amena y desestructurada, pudimos ver una adolescente muy centrada, responsable y decidida, que tiene muy claras las cosas respecto a sus objetivos: “Con esfuerzo todo se puede. Logré entrar en una etapa ‘COSAT’ (Confederación Sudamericana de Tenis) y llegar a la semi-final. Esto me permitió que la Federación Internacional de Tenis me diera el ITN (Número Internacional de Tenis de la FIT). El ITN es un número internacional de tenis que representa el nivel general de juego de un tenista. Esto es un primer paso, voy en el camino de poder llegar a estar en alguna competencia internacional”.

Evidentemente que con un horario tan acotado, su vida social, que es importante también, no es fácil manejar: “Nada fácil equilibrar todas las cosas. Entre semana los días pasan entre estudio y entrenamiento. En el liceo tengo tiempo para socializar, pero los fines de semana, que también juego de vez en cuando, me junto con mis amigas y disfruto. Hay que tener claro los equilibrios, no todo es tenis”.

Sin lugar a dudas se aprecia el carácter que está forjando el tenis en Martina, en la conversación se la escucha firme, segura de sí misma, objetivos claros. Pero el factor que es fundamental, pilar de cualquier persona para enfrentarse a la vida, es La Familia. Es la que inculca, enseña y da las herramientas necesarias como para que Martina Schulze nos diga muy convencida y de forma muy clara qué es lo quiere: “Desde chiquita siempre dije, mi sueño es ser jugadora profesional”.

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