El Doctor Canessa, su amor por la costa y su nuevo libro

La séptima edición de la Feria del Libro de Atlántida dejó recuerdos inolvidables. Sin dudas, uno de los puntos más altos lo marcó la presentación del libro “Tenía que Sobrevivir”, del Dr. Roberto Canessa y el escritor Pablo Vierci. Hombres, mujeres y niños se agolparon aquella noche de enero para escuchar las palabras de uno de los principales protagonistas de la famosa historia de los Andes y su socio de proyecto. Muchos debieron seguir la charla desde afuera de la carpa principal e intentaron mantener la visión subiéndose sobre sillas u otros objetos.

El Periódico del Este tuvo la oportunidad de conversar con ambos para descubrir el cariño que sienten por la Costa de Oro. “Realizar esta charla en Canelones es para nosotros especial. Venir a Atlántida, una ciudad que los dos amamos, es fantástico”, afirmó Vierci.

El Dr. Canessa recordó: “De chico venía a la casa de amigos en Atlántida. Es algo que forma parte de mi vida. Tengo amigos en Parque del Plata. Este es un país muy chiquito en el que nos conocemos todos. Debe haber por acá un montón de familiares de niños que sufrieron cardiopatías y que se han curado. Es como decir, tú que vas a tantos lugares por el mundo, no te olvides de tu casa; no te olvides del pago. Este es el pago”.

Un libro eterno

“Tenía que sobrevivir” es un libro que une el pasado con el presente. Recuerda importantes vivencias de la tragedia andina y explica cómo uno de sus protagonistas más notables (Canessa) fue influenciado por aquellas fuertes situaciones y cómo eso se relaciona con su profesión actual. “La experiencia de los Andes fue un golpe muy fuerte que a mí me dio para reflexionar mucho”, explicó Canessa. “Deseaba con muchas fuerzas sobrevivir y cuando lo logré y volví a mi casa, vi que, en la casa de mi amigo, frente a la mía, estaban muy tristes porque se había muerto. Eso me generó un compromiso. Me llevó a elegir una vida más comprometida. En la medicina me encontré con los niños que se debatían entre la vida y la muerte y me recordó lo que había vivido en los Andes”.

El proceso creativo del libro fue lento y minucioso y demandó diez años de constantes charlas entre el doctor y el escritor. “Yo nunca en mi vida había trabajado tanto en un libro”, reconoció Vierci, quien además nos confió algunos detalles íntimos de aquellas conversaciones. “No eran entrevistas sino diálogos. Arrancábamos en la mañana, pero no teníamos hora. Hubo mucho celular también”, afirmó con una sonrisa. “Había ocasiones en que Roberto me llamaba a las once de la noche, a la una de la mañana o a las seis de la madrugada”.

Tanto trabajo valía la pena y ambos lo tenían claro: “Tenía que Sobrevivir” no es un libro más. “El alcance de este libro no es para hoy, puede sonar pretencioso, pero es un libro que intenta ser eterno y es de alcance global ya que se está vendiendo en China y en todos los países anglosajones, además de España y toda América Latina”, aseguró Vierci.

Canessa, que donó sus derechos sobre el libro en el Uruguay para la fundación “Corazoncitos”, está muy motivado por el ingreso del título en el gran país asiático. “Creo que lo más interesante es el fenómeno China, porque allá no se conoce mucho la historia de los Andes. Es fascinante. Hay que ver cómo Confucio se trata con la filosofía nuestra y ves que la bondad del hombre es la bondad del ser humano y la maldad también está presente. El libro está reproducido en mandarín. Nuestra idea es demostrar que el Ser Humano es uno solo, en sus afectos, con sus familias, con sus hijos y en el espíritu de sobrevivir”, explicó.

Cuando Camilo Uhalde (organizador de la feria) nos ofreció la posibilidad del encuentro con quien fuera uno de los más fieles representantes de la recordada gesta, nos planteamos hasta qué punto podríamos hablar de los detalles de aquella vivencia. ¿Por qué insistir en preguntas que desde hace tantos años le vienen realizando todos quienes tienen la suerte de conversar con él? Le planteamos la inquietud. Sereno, Canessa sonrió y respondió: “Los sentimientos, por suerte, se han adormecido y se han anestesiado. Yo sé que estuve ahí porque si vos me preguntás me acuerdo de todos los detalles. Pero a esta altura debe ser como Frank Sinatra cantando New York New York, o como Mercedes Sosa cantando Gracias a la Vida. Son cosas emblemáticas, que dependen más de lo que siente el que lo escucha que el que lo habla”.

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